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Una investigación analiza el papel de Torrente Ballester en la creación de una mitología atlántica para Galicia. La tesis de Soledad Cuba sostiene que el escritor cubrió un vacío de mitos culturales marítimos.

Las regiones europeas bañadas por el Atlántico tienen una mitología popular estrechamente vinculada a este océano, al campo marítimo. Pero Galicia, a pesar de su carácter eminentemente marino y marinero carece de mitos culturales atlánticos. Así lo consideraba el escritor Gonzalo Torrente Ballester, que no encontraba en el acervo popular gallego figuras como la del mito redentor que en Gran Bretaña representa el Rei Arturo o en Portugal el rey don Sebastián. Sirenas o monstruos marinos tampoco aparecen, según Torrente, en la mitología tradicional gallega, por lo que se propuso crearlos a través de su literatura. Esta vertiente de la obra del escritor ferrolano apenas está estudiada y en ella centró su tesis de doctorado Soledad Cuba. Explica la investigadora que, si bien Torrente Ballester no se cansó de repetir que el mito constituía uno de los temas fundamentales de su literatura, los estudios sobre este aspecto siempre se centraron en el mito político y de poder. Así, su estudio, dirigido por la profesora Carmen Becerra, cubre este vacío y analiza el proceso creador del autor para dotar a Galicia de esta mitología atlántica, que finalmente no resultó traspasar la barrera de la literatura y no fue quien de cuajar en la cultura popular.

Un rey Arturo para Galicia

En 1985 en una conferencia titulada Diversas formas del mito en mi obra, Torrente Ballester sostenía que “siendo como somos un país atlántico, carecemos de mitología marítima, aunque tengamos un folclore y un mundo legendario”. Para el escritor, la prueba más contundente de su afirmación es que Galicia no cuenta con un mito redentor “un elemento que sí comparten otras significativas culturas de este ámbito”, como destaca Soledad Cuba, como el rey Arturo. Para cubrir esta laguna, como explicaba a Nieves Nieto Pérez en una entrevista en 1995: “Yo inventé el mito del Varón Liberador porque la cultura gallega popular carece de él”. Según Torrente la inexistencia de este figura está estrechamente relacionada con el peso del mito de Santiago, que ocupó un espacio que de otro modo podría haber ocupado “hipotético mito galaico”. Esta características atlántica no encaja con el Apóstol Santiago porque, según Torrente, no es mito gallego, sino europeo, e impuesto por los intereses del Cristianismo. Según Soledad Cuba, el Varón Liberador del que habla Torrente es el J. B. de Lana saga/fuga de J. B., “el redentor al que espera desde siglos atrás el pueblo de Castroforte de Baraja”. Por este motivo esta novela ocupó “un lugar de primer orden” en el estudio de Cuba, ya que junto con el mito de J. B. “contiene otro material mítico fundamental: el Cuerpo Santo, también llamado Santo Cuerpo Iluminado o Santa Lilaila de Éfeso, que replantea el mito de Santiago”. La investigadora también apunta otro tipo de mitos que aparecen en la obra de Torrente, como el Dragón Feo de Fragmentos de Apocalipsis que bebe de la leyenda de la Coca de Redondela, o ser monstruosos como Jasconius o la Serpiente de mar, en la saga/fuga de J.B. y el Demonio de las Aguas, en El viaje del joven Tobías. Con estos seres, explica Soledad Cuba “nos muestra Torrente el océano Atlántico como el mar desconocido y peligroso que la tradición denominó Mare Tenebrosum, frente al Mare Nostrum, el Mediterráneo, mar amable y navegado desde la antigüedad”. También recoge en su tesis el mito de la sirena, presente en infinidad de culturas, que sirve de fundamento a la novela corta El cuento de Sirena, “en la que Torrente liga la leyenda arousana de los Mariño a su historia personal y familiar”, puntualiza la autora.

Notable importancia temática pero poca trascendencia

Respondiendo a la falta de estudios globales y exhaustivos sobre esta temática, la tesis de Soledad Cuba aborda no sólo los factores que convierten estos mitos de Torrente en mitos atlánticos, sino que también ofrece una explicación completa de los mismos, incluyendo fuentes, proceso de creación, estructura, significado y función. La conclusión de este análisis es que “aunque algunos de los mitos analizados quedan relegados a un segundo plano, otros poseen una muy notable importancia temática y estructural, llegando incluso a sostener una parte significativa de las ficciones a las que pertenecen”.
Con todo, Gonzalo Torrente Ballester no consiguió su objetivo final, ya que “el éxito estético de la integración de mitos atlánticos en su literatura” no se tradujo en su propósito de dotar a Galicia de una mitología propia. De hecho, en muchos casos no trascienden el ámbito estrictamente literario y culto, “por lo que desde nuestra perspectiva, de ningún modo consiguen el estadio de mitos”. Para la investigadora este “relativo fracaso” en la difusión de Torrente en la sociedad gallega se debe a varios factores, por una parte “la dificultad que entraña su lectura, la causa del elaborado de su estilo, su intelectualismo y su experimentalismo; y por otra, el su pasado político, tan reiteradamente recordado por la crítica y la no utilización de la lengua gallega.

DUVI. M. Del Río | Vigo

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