Foto Lagos Vida Gallega

En las islas Cíes, en los primeros años del siglo XX (1903), sus habitantes vivían sin seguridad, sin ley ni autoridad. También carecían de servicios espirituales y sanitarios. No había más “autoridad” que el torreiro que denunciaba los hechos que aportamos sobre los actos vandálicos protagonizados por los traineros. Aun así, tras dicha denuncia, tres años después (1906), la situación semejaba descontrolarse por completo.

El torreiro del faro de Cíes, le comunicaba al comandante del cañonero “Vaco Núñez de Balboa”, fondeado en San Martiño, los actos vandálicos que causaban los marineros de las traineras que allí fondeaban, y la carencia de medios para corregir estos comportamientos indeseables para los habitantes de las Cíes.

Estos traineros prendieron fuego a la vegetación de las Cíes, robaron animales e incluso contaminaron las fuentes echándoles huevos de gaviota.

En la segunda parte de este artículo abordaremos mucho más al por menor los terribles actos de vandalismo y brutalidad que cometían los pescadores de las traineras en las islas. Llegaron a profanar tumbas de las dunas de Cíes. Ahondaremos sobre estos detalles y otras cuestiones que nos aportan estas notas de prensa y que cuentan historias del paisaje antes de la forestación. También sobre la vida de los habitantes de las islas Cíes. Ya habían cerrado las factorías de salazón de pescado, ahora convertidas en almacenes de pesca. En parte, el modo de vida había cambiado. En estos años de 1900 no habría en las islas Cíes más de 70 habitantes fijos y temporales.

20-22/07/1903

“Abusos de los pescadores

Hallándose el viernes por la tarde anclado el cañonero “Vasco Núñez de Balboa” en la isla de San Martín, se presentó a su comandante el torrero del faro de Cíes D. Alonso Ordóñez para denunciarle los siguiente hechos:

Que los pescadores que toman por estancia los fondeaderos de aquellas islas cometen a diario atropellos que quedan impunes por falta de medios para corregirlos.

Desde hace pocos días se han dedicado a poner fuego a los bosques , habiendo destruido gran parte en lanas tres islas, y llegando en la de Faro a comprometer las viviendas, tanto que hubo necesidad de trabajar para sofocarlo.

Y que una fuente de la que se proveía el personal de la farola, ha sido cegada e inutilizada sus aguas, echándole huevos de gaviota y otras inmundicias.

El comandante del “Vasco” ha dado cuenta al comandante de Marina de la denuncia del torrero, y la citada autoridad la ha puesto en conocimiento de él Gobernador civil por haber ocurrido los referidos sucesos en tierra, fuera de el alcance de su jurisdicción”.

La correspondencia gallega: diario de Pontevedra

Continuará…

Leer también: Habitantes de las islas Cíes a finales del siglo XIX (I) y Brutalidad y salvajismo en las Cíes (II).

Imagen:

Foto Lagos en “Vida Gallega”.

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